Indemnizar o reparar

Indemnizar o reparar

Contratar un seguro de hogar significa estar consiente de muchas cosas, ya que es un servicio que debe ser muy bien estudiado frente a los beneficios, las estrategias y los inconvenientes que nos pueda ocasionar.

En la mayoría de los casos al contar con un seguro de hogar, surge la pregunta de si es mejor atender a la reparación o recibir la indemnización por el daño ocurrido.

Lo que debes tomar en cuenta en el caso en el que no sepas a qué parte apuntar, es pensar en lo que resulte ser más beneficioso para ti y para el bienestar de tu hogar, por lo que, en ambos casos, se está consiente de los beneficios que se reciben solo que de distinta modalidad, con la indemnización tu puedes hacer lo que quieras, y con esto, nos referimos a que muchas veces el dinero toma otro rumbo, en cambio, con la reparación, el daño queda cubierto y tu vivienda sigue estando en perfectas condiciones aun cuando haya sufrido un altercado.

Observemos los beneficios que se obtienen

Veámoslo de la manera más simple posible, al contratar un seguro de hogar, estás dejando en sus manos la responsabilidad de hacer frente a cualquier eventualidad que se presente con tu vivienda sin necesidad de que como cliente tengas que mover un dedo, por lo que, la entidad aseguradora que te esté proporcionando el servicio será quien se encargue de la reparación de los daños.

En pocas palabras, la aseguradora que contrates estará haciendo el trabajo que le corresponde a la hora de reparar los daños, mientras que si buscas indemnización, entonces estarás dejando todo el trabajo de la remodelación para ti.

Sin embargo, en algunos de los casos la indemnización resulta ser la más conveniente

Puesto que puede que en algunas eventualidades. Existan daños ocasionados por la misma reparación del seguro, por los cuales la entidad deba responder, y para ello, se otorga a los clientes una indemnización que cubra los gastos que puedan presentar las fallas, y además de ello, una cobertura de garantía por las molestias ocasionadas. 

Los dos casos son totalmente aplicables, la cuestión está en que al contratar un seguro lo lógico es dejar que el mismo realice su trabajo de lleno, mientras que si el cliente pasa a preferir las indemnizaciones, entonces el seguro solo le brindará ese servicio y el cliente deberá encargarse de todo incluyendo pérdida de tiempo y dolores de cabeza por el proceso que conlleva a una reparación

Por lo que, la mejor opción siempre resulta ser, el dejar que todo se dé como se tiene que dar, y eso significa, que como clientes debemos dejar que el seguro cumpla con sus funciones a cabalidad, y esperar que si ocurre algún daño, este responderá con la debida indemnización que le corresponde al usuario por derecho.

No queda más que decir, solo recordar que ambas opciones son totalmente factibles ya que constituyen un derecho del cual deben disfrutar plenamente los clientes, así que no descartes ninguna y tampoco te cases con ninguna, solo disfruta de las dos en el momento en que tienes que hacerlo.  

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